Supongo que más de una vez te has pillado corriendo en ese estado de trance que llamamos fluir. Los minutos han pasado volando y no sabes muy bien cómo. Te sentías de lujo y se puede decir que disfrutabas de ese momento plenamente. En definitiva, te sentías bien.

Es precisamente ese estado el que muchos corredores, aunque no lo sepan, buscan al correr. Queremos sentirnos mejor, desconectar de nuestro día a día y relajarnos.

Pues bien, hay una forma de lograrlo de forma consciente y se llama minfulness running.

En las siguientes líneas te explicaré qué es el correr mindfulness, cuáles son sus beneficios y cómo empezar a meditar corriendo con unos sencillos pasos y así integrarlo en tus entrenamientos diarios.

¿Qué es el correr mindfulness?

El correr mindulness o mindfulness running no es más que correr estando presentes, es decir, siendo consciente de todo lo que pasa en nuestro cuerpo y nuestro alrededor sin dejar que pensamientos externos interfieran con nuestro estado de «trance».

Cuando corremos prestando especial atención a nuestro cuerpo, no sólo podemos conseguir romper el hilo incesante de pensamientos de nuestro día a día, si no que podemos llegar a conseguir una conexión con nuestro alrededor y nosotros mismos que nos permita disfrutar más de lo que estamos haciendo e incluso rendir mejor.

Además, el meditar corriendo también nos ayuda a que podamos identificar si muchas de las molestias o incomodidades que sentimos son productivas o lesivas, algo clave para nuestra constancia como corredores.

Conectar vs Competir

Mientras que muchos corredores se acercan al correr desde el lado puramente competitivo, muchos otros corren porque buscan desconectar del día a día y conectar con la naturaleza y su cuerpo.

Ambas son formas validas de entender el deporte pero desde mi punto de vista una no debería ser excluyente de la otra. Es decir, se puede competir siendo consciente de nuestro cuerpo.

De hecho, el correr minfulness ayuda a competir mejor porque nos ayuda a conectar más con el presente, nos ayuda a entender mejor nuestro cuerpo y aleja muchos de los pensamientos negativos que se producen cuando nos resistimos a la fatiga.

Aunque las motivaciones de unos para correr no sean competitivas y la de otros sí, el correr mindfulness aporta ventajas a ambos perfiles de corredores.

Cómo meditar corriendo puede ayudarte a mejorar

En cualquier carrera que corremos, especialmente en aquellas más largas, es muy fácil que aparezcan pensamientos negativos en un momento u otro.

No sería raro haberte encontrado pensando en lo cansado que estás o lo mal que te encuentras hoy. En cómo te duele esto o aquello otro.

A veces estos pensamientos aparecen nada más empezar a correr, u en otras, en medio de una carrera después de varios kilómetros en las piernas, pero es en situaciones así cuando el mindfulness running toma sentido.

El aspecto mental es un factor clave para cualquiera que quiera exigirse su máximo, y saber gestionar bien estos pensamientos puede convertirse en la diferencia entre un pésimo resultado y un gran resultado.

Cuando esto sucede, el prestar atención plena a nuestro cuerpo y el propio acto de correr, hace que sobrellevemos mucho mejor cada uno de las molestias, dolores y fatiga que se acumulan en carrera.

Cuando competimos y nos llevamos al límite, nuestro cuerpo pide constantemente que paremos. Cuando prestamos una atención plena en cómo estamos corriendo y cada una de estas sensaciones, podemos conseguir dejar de juzgar y simplemente aceptar todo aquello que nos ocurre a nosotros, todas nuestras molestias y dolores.

Este estado casi de trance, es lo que muchos buscamos a la hora de correr y no sólo hace que disfrutemos más con nuestra actividad, si no que consigue mejorar nuestro rendimiento a la vez que conectamos con nuestro entorno.

3 pasos para meditar corriendo sin morir en el intento

A continuación voy a darte una serie de claves o consejos para que puedas empezar a meditar corriendo y lo utilices tanto para conseguir un estado de plenitud, lograr paz y desconexión mientras corres y que pueda ayudarte a superar momentos duros en algunas de tus carreras.

  • Realiza 3 respiraciones profundas antes de empezar. Coge aire profundamente de forma pausada y suéltalo de igual forma.
  • Evalúate. Piensa en cada parte de tu cuerpo y en cómo se siente. ¿Estás relajado? ¿Te molesta algo? También mentalmente. ¿Estás nervioso? ¿Te preocupa algo? ¿Te encuentras feliz y descansado? Evita juzgarte. No debes estar de otra forma, te encuentres como te encuentres es como debes estar.
  • Empieza a correr después de las respiraciones y enfócate en la respiración.
    Enfocarse en la respiración es una técnica muy simple pero efectiva de conectar con el presente, y cuando lo hacemos, poco a poco también adquirirás una mejor postura.
  • Juega con tus pensamientos. Es probable que nada más empezar a correr empieces a pensar en cosas que debes hacer o algo que te preocupa. Es normal. El mindfulness se trata precisamente de darse cuenta de lo que pasa. No se trata de evitar los pensamientos, si no de escucharlos si vienen.
  • La clave está en el hábito. Si no lo interiorizas, no creas que podrás utilizarlo de forma consciente cuando las cosas se compliquen y tampoco conseguirás los beneficios del día a día si no te acostumbras a incluirlo en mucho de tus entrenos. Más que una herramienta, cuando lo integras, se convierte en una forma de sentir el correr.
  • Para crear el hábito comprométete a 15 o 20 minutos enfocándote en correr de forma consciente.
    Puede ayudarte ponerte un reto ¿Por que no intentarlo durante un par de semanas?

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