Reflexiones sobre el calzado minimalista en el trail running

Meses atrás estuve leyendo mucho sobre el calzado minimalista y apunto estuve de adoptarlo. Cuanto más leía más convencido estaba de que debía probarlo, así que sin pensarlo demasiado, me apunté a un clinic de zapatillas en las oficinas de Merrell en Barcelona.

Por si te pillo despistado, el calzado minimalista es una corriente bastante de moda y que aboga por cosas como correr descalzo o el uso de zapatillas con poca suela y amortiguación.

Después de aquella prueba de zapatillas en Barcelona (y con muy buenas sensaciones), decidí incluso acabar más de un entreno corriendo algunos minutos descalzo. Como consecuencia de aquello, también empecé a fijarme más en mi postura y acabé leyendo el conocidísimo libro «Nacidos para correr», que más que despertar en mi una pasión por el minimalismo lo hizo por las largas distancias.

Sin embargo, han pasado los meses y sigo utilizando unas zapatillas que son todo lo contrario al minimalismo. 10mm de drop y algo más de dos centímetros de suela me acompañan a diario en mis entrenos. ¿Por qué?

El primer motivo y más importante para mí, es el tiempo de adaptación.

Para pasar a utilizar unas zapatillas minimalistas parece importante empezar progresivamente y corriendo sólo con este tipo de zapatillas. En definitiva, reducir el kilometraje habitual y subirlo progresivamente según vayan pasando las semanas.

Pero siéndote franco, lo que menos me apetece ahora es dejar de entrenar duro o forzar en el periodo de adaptación y acabar lesionado.

El segundo motivo por el que no me decido a dar el paso al minimalismo, es la incertidumbre por desconocer qué tal irá tan poca amortiguación al correr por terrenos técnicos en montaña.

Una cosa es correr por llano, sobre pistas de tierra, césped o incluso asfalto, pero otra muy diferente es hacerlo sobre tarteras, escarpadas paredes de piedra, etc.

Si ya hay ocasiones en las que pienso que con las zapatillas que uso, el pie ya sufre, no quiero ni pensar que sucedería con una suela más fina.

A muchos de mis amigos, que en la etapa que comento al principio, les hablaba de lo beneficioso del calzado minimalista, cuando ahora me preguntan, no puedo defender mis opiniones con tanta seguridad. Cuanto más leo sobre el tema, más dudas tengo al respecto.

No me queda otra que continuar leyendo y experimentando todo lo que pueda, pero mientras tanto, espero que te sean de ayuda algunas de las reflexiones y conclusiones que tengo hasta la fecha:

  • Según numerosos estudios, a estas alturas es innegable que la reducción del drop (desnivel entre punta y talón) ayuda a modificar la técnica de carrera.
  • Esta modificación en la técnica de carrera, que puede resumirse con hacer aterrizar el pie con la media suela y metatarso en lugar de con el talón, ayuda a fortalecer de manera asombrosa la musculatura del pie y la fascia plantar.
  • Con esta modificación en la técnica de carrera, también trabajamos músculos diferentes y que probablemente no hayamos usado en años. Por lo tanto, es necesario un periodo largo de adaptación para volver a correr el volumen de kilómetros habitual. Empezar por poco e ir aumentando gradualmente el porcentaje semanalmente.
  • Dicho esto, me gustaría conocer el efecto que podría tener, realizar entrenos sobre hierba puntualmente como complemento a los entrenamientos habituales.
  • Aunque el calzado minimalista pueda suponer de gran ayuda para modificar tu técnica hacía una más eficiente, creo que podemos modificarla sin la necesidad de zapatillas minimalistas. De hecho, desde hace tiempo me fijo mucho en como corro y creo que he modificado mi pisada favorablemente sin la necesidad de éstas. Lo ideal sería comprobarlo con un estudio de pisada.
  • La falta de protección y amortiguación (que no drop) en algunos calzados minimalistas de trail running, me asusta. Creo que con la cantidad de kilómetros por montaña que hacemos más de uno, correr sin una protección adecuada puede llevarnos a mayor cantidad de lesiones. Investigaré más este tema.
  • Aunque me atrae la idea y filosofía detrás de las zapatillas minimalistas, por ahora sólo les daría una oportunidad seriamente, si en algún momento decido volver a correr más por asfalto que por montaña.

En fin, como puedes ver, aunque el tema sea un tanto peliagudo, parece que lo mejor es experimentar por uno mismo. Y tú ¿qué opinas del calzado minimalista? ¿Has pensando en probarlo? ¿Tienes algunas experiencias o anécdotas sobre el tema?

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