En busca de la simplicidad: 8 pasos para correr más simple

Correr es algo simple, y a veces, pienso que lo complicamos más de lo que deberíamos.

El domingo despedimos el día con una tirada larga por asfalto, una de las últimas antes de la Maratón de Barcelona. No hacía un gran día, al revés, justo cuando salía de casa para ir al punto de encuentro, empezó a llover, pero aún así corrimos a lo largo de todo el paseo marítimo durante dos horas y media. No hacía calor, así que tampoco llevamos ni agua ni geles con nosotros.

Aunque eramos tres, y los tres somos de hablar, algunos kilómetros pasaron sin pronunciar palabra alguna y como decía, despedimos el día y su últimos rayos de sol corriendo. Al acabar, una generosa cena y bastante cerveza. Y allí estuvimos hablando hasta tarde (obviamente mucho sobre correr).

Días como éste, me recuerda (y sorprende) lo poco que a veces necesito para sentirme realmente feliz: Correr un rato, comer algo y charlar con amigos.

Y precisamente charlando (como tantas otras veces) se me ocurrió el tema de hoy, hablar de lo simple que es correr, de mi visión y de cómo intento buscar esa simplicidad en todo lo relacionado al correr, ya sea material, entrenamientos, etc.

Correr debería ser algo simple, no lo compliques.

A continuación te dejo algunas reglas o ideas para simplificar tu vida como corredor, así podrás centrarte en lo realmente importante, correr.

Las 8 reglas de correr simple

1. El primer paso para «correr simple» es entender que nuestra habilidad y capacidad de ser mejores corredores, está en nuestra anatomía y no en aquello que llevamos encima.

2. Al correr, el cuerpo humano recibe miles de señales a cada paso. Si las escuchamos conscientemente en lugar de usar tanta tecnología para hacerlo, nos convertiremos en corredores más intuitivos, nos conoceremos mejor y en definitiva, nos convertiremos en mejores corredores. Céntrate en escuchar a tu cuerpo.

3. No necesitas planes de entranamiento hipercomplejos. Más complicado no significa mejor. La variedad puede ayudar a romper la monotonía de tantos kilómetros, pero también puede llevarte a estresarte y a dejar de disfrutar corriendo. Cuánto más simples hagas todo y menos tengas que pensar en como entrenar, más fácil será ser constante y salir ahí fuera.

4. Está demostrado que la música puede ayudarnos a correr más y reducir nuestra percepción de esfuerzo, pero si eres de los que sale siempre con ella puesta, prueba a dejarla aparcada en casa de vez en cuando.

5. No necesitas mil camisetas o mil pantalones para correr, al menos que seas una fashion victim. Una vez tengas lo básico, realmente no necesitas comprarte nada más hasta que se te rompa. Y sobre lo de pagar precios exagerados, hay productos de buena calidad y a buen precio.

6. Corre sin reloj GPS. Particularmente, corro muchas carreras sin él (o sin encenderlo). En los entrenamientos sí lo llevo más a menudo, pero escribiendo esto, me dan ganas de dejarlo más en casa. Te dejo con una idea: Si has hecho una ruta miles de veces ¿Qué sentido tiene llevarlo encima? Si es un entreno normal, el tiempo no importa. Y si aún así decides llevarlo, deja de mirarlo tanto.

7. Avituállate con comida de verdad. En ocasiones, tirar de geles tiene sentido, especialmente en carreras de asfalto, pero si lo que te tira es la montaña, prueba a dejarte los geles en casa (o en la mochila, por si acaso) y tira de frutas y frutos secos. Toda la temporada de carreras del año pasado me la pasé casi sin probarlos y pretendo continuar haciéndolo este año.

8. Trabajar la fuerza es importante y cruzar entrenamientos es interesante, pero no por ello necesitas apuntarte al gimnasio. No lo compliques más. Si quieres trabajar la fuerza, no hay ejercicio que no puedas hacer en casa y con unos pocos minutos al día.

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